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elcomercio.com - Ecuador


10/03/2010 El Gobernador de Santo Domingo renuncia por reproche de Correa

Redacción Ecuador

El paro de taxistas en Santo Domingo de los Tsáchilas, el pasado viernes, ocasionó la renuncia irrevocable del gobernador Freddy Campos. El presidente Rafael Correa le cuestionó por haber negociado bajo presión.

Correa desautorizó a cualquier autoridad que negocie con quienes cierran calles, atentando contra el bien público. “Si no superamos este primitivismo, el país no sale adelante”, señaló.

En su enlace del último sábado, el Mandatario dijo que por el diálogo todo, por la fuerza nada. Además, desconoció el acuerdo alcanzado entre la dirigencia de los taxistas y el Gobernador, mientras se realizaba el paro.

Por ese pronunciamiento, Campos renunció. Según él, es la cuarta ocasión que lo hace, en las tres anteriores fue ratificado.

Ahora, los dirigentes del Movimiento País en la provincia buscan a su reemplazo.

Campos dijo que no tiene resentimientos. El principal motivo de la paralización fue exigir que se controle a los taxistas ejecutivos e ilegales que circulan en la ciudad. También pidieron el nombramiento del Director provincial de la Comisión de Tránsito y la creación de un juzgado.

Para ratificar estas peticiones, se firmó un acuerdo. En el debate del documento participó el gobernador Campos, el comandante de Policía de Santo Domingo, Pablo Campos y el general Euclídes Mantilla, quien representó al Ministerio de Gobierno. Los dos policías no han sido sancionados por asistir a la negociación.

Otra decisión de Correa fue que se enjuicie a la dirigencia de los taxistas. Una delegación de juristas del Ministerio de Gobierno trabaja, desde el pasado lunes, en la Gobernación de Santo Domingo. Su labor es encaminar las acciones legales en contra de 26 dirigentes que impulsaron el paro.

Para el presidente de la Unión de Taxistas de Santo Domingo, Fausto Mera, Correa está mal informado. Él desestimó las acciones legales en su contra, “porque se están gestionando las peticiones que realizamos”.

Según él, una prueba de esto es que ya hubo una primera sesión para nombrar al Director Administrativo de la Comisión Provincial de Tránsito. “Esperamos que el proceso no se frene. Asumimos el compromiso con seriedad”.



10/03/2010 Protesta. La vía Otavalo-Ibarra fue bloqueada una hora
Un grupo de indígenas de San Roque, cantón Antonio Ante, bloqueó ayer la vía Panamericana con troncos y llantas. La circulación vehicular se paralizó desde las 15:30 hasta las 16:30. Según la Policía, la protesta se debió a que falló la asistencia de un técnico a la reunión prevista para tratar el proyecto de ampliación de la vía.

Redacción Ibarra

10/03/2010 Cuatro canales de riego de El Oro son mejorados

Redacción Machala

La rehabilitación de los cuatro canales secundarios del sistema de riego Pasaje-Machala está por concluir.

El Instituto Nacional de Riego (Inar) ejecuta, desde el año pasado, la reconstrucción de los canales. Estas infraestructuras registran diferentes avances.

“Dos canales están prácticamente concluidos y el resto tiene un avance promedio del 70%”, explicó Gonzalo Cobo, director provincial del Inar. El canal Cañas Viejas tiene un 95% de la obra levantada.

Los cuatro canales secundarios son Pajonal, Cañas Viejas, Rosita-Cañas, y Castro-Primavera. Juntos tienen 66 kilómetros de longitud. Suministran agua a plantaciones de banano y cacao, principalmente, ubicadas en el norte de la provincia.

Los trabajos del Inar consisten en la ampliación de los acueductos y el revestimiento de sus paredes. Antes solo era de tierra, con una capa de hormigón. Con estas obras se pretende incrementar el flujo de agua durante todo el año y mejorar la calidad del líquido que llega a los terrenos.

Los trabajos tienen un costo de USD 26 millones y se ejecutan mediante un convenio con la Prefectura de El Oro.

El Consejo Provincial, administrador del sistema de riego desde hace 40 años, financió los estudios de factibilidad de los canales secundarios. El documento fue entregado al Inar, para que ejecute la obra. Los dineros provienen de la declaratoria de emergencia del sector.

El canal Cañas Viejas ya está operativo y hay agricultores beneficiados que ya hablan de proyectos. Antonio Niebla, presidente de la Cooperativa de Producción Cacaotera 20 de Noviembre, del sitio Balosa, cerca de Machala, dijo que con la disposición permanente de agua de riego, los agricultores podrán diversificar los cultivos.
Cañas Viejas se extiende a lo largo de 11,6 kilómetros de plantaciones y tuvo un presupuesto de USD 4 977 000.

El acueducto Rosita-Cañas es de 14,6 km; el Castro-Primavera, 14,4 km; y el Pajonal, 11 km. Todos están conectados.



10/03/2010 El uso del contaminado río Cutuchi se inspecciona

Redacción Sierra Centro

Desde la semana pasada, los técnicos de la Secretaría Nacional del Agua (Senagua) recorren el canal de riego Latacunga-Salcedo-Ambato.

Tiene 36 km y utiliza el agua del río Cutuchi para generar 4 500 litros por segundo. El afluente es uno de los más contaminados de la Sierra centro.
Patricia Aguirre, presidenta de la Junta de Regantes, explicó que los miembros de la organización acompañan a los funcionarios. El fin es que constaten que los sembríos se irrigan con agua sucia.

“Estos recorridos servirán para que el Gobierno declare pronto el estado de emergencia. Hace cinco años que exigimos esto. Los productos que cosechamos se venden en varias provincias”.

En el río Cutuchi se depositan al día 1,8 toneladas de basura y aguas servidas de Latacunga. La mayor parte de los desechos proviene de las 41 industrias metalúrgicas, curtiembres, molineras, talleres y floricultoras que se encuentran cerca del afluente.

17 000 familias lo usan para irrigar 7 500 hectáreas de cultivos de hortalizas y legumbres, en varios cantones de las provincias de Tungurahua y Cotopaxi.

La Junta de Usuarios pidió el 19 de febrero pasado que se declare en emergencia al canal de riego. Además, envió una carta al presidente Rafael Correa para que destine fondos para la descontaminación.

Jaqueline Arroyo, asesora de la Senagua, no se pronunció. Dijo que no tenía autorización para hablar sobre el tema. El Ministerio del Ambiente estableció que se necesitan USD 60 millones para limpiar el río.

En la última semana de este mes, los directivos de la Junta pedirán una audiencia con funcionarios del Gobierno.



10/03/2010 Ecuador dio 24 000 visas de refugiados a colombianos

Redacción Ibarra

Los vecinos del coliseo Luis Leoro Franco, en el centro de Ibarra, estaban sorprendidos por la cantidad de colombianos que se aglutinaron en las aceras del escenario deportivo, desde el sábado pasado.

Algunos extranjeros durmieron a la intemperie. A las 07:00 de ayer se inició el proceso para solicitar refugio. Es un proyecto impulsado por el Gobierno, a través de la Cancillería y Acnur.

135 000 colombianos
La Constitución ecuatoriana garantiza la protección y el ejercicio pleno de los derechos de los solicitantes de refugio.
Imbabura y Carchi son las provincias con más colombianos, según la Cancillería.
Este ministerio estima que en Ecuador residen 135 000 colombianos. 85 000 estaban indocumentados durante 2008 e inicios del año pasado.
La Acnur invierte USD 10,5 millones, de un total de 44 millones que es la contraparte del Ecuador.

Esta es la última parada del programa. Antes se realizó en Esmeraldas, Sucumbíos, Orellana y Carchi. “Hasta ahora, 24 000 personas obtuvieron la visa de refugiados”, informa Sebastián Serrano, coordinador del Registro Ampliado.

Ana Cecilia, un ama de casa, llegó a Ibarra hace cinco meses junto con su esposo y sus tres hijos. Viajó desde Valledupar. Recibió amenazas de armados.

Ayer, los funcionarios de la Dirección General de Refugiados de la Cancillería entregaron
2 000 turnos. Cada día se atenderá a 100 personas hasta el 31 de este mes. El horario va desde las 07:00 hasta las 20:00.

Con paciencia, los colombianos esperaban ser atendidos. Un payaso y dos títeres discutían frente a los graderíos del coliseo y los niños reían. “Al menos eso les hace olvidar el hambre”, decía Ana Cecilia al mediodía.

Las 100 primeras familias en ser atendidas no podían abandonar el lugar hasta concluir el proceso. Es decir, recibir la visa o la negación.

En la parte exterior del coliseo, 200 personas pedían un cupo. Se lamentaban porque no fueron incluidas entre los 2 000 turnos que se repartieron. “Todos tenemos derecho.
Llegamos tarde porque tuvimos calamidades, no por gusto”, gritaba Diana Carolina, de 23 años.

Según Serrano, pueden hacer el trámite en la Cancillería, en Quito. Este Ministerio pidió la colaboración de las Fuerzas Armadas y de la Policía, para seguridad de los solicitantes. Se cerraron las calles aledañas al coliseo. Un sinnúmero de carpas fueron armadas en el lugar.

Diana Carolina llegó el sábado a Ibarra, desde Risaralda. Le acompañaban tres adultos y una niña. Según ella, no tiene dónde dormir ni qué comer.

Pero está feliz porque siente tranquilidad. También porque ya no recibe amenazas de los guerrilleros, quienes le pedían dinero. “Cuidábamos una finca y creían que éramos los dueños. Nos dieron un ultimátum: que entreguemos dinero o que abandonemos el sitio”.



10/03/2010 El desecho de la madera genera trabajo comunitario en Quinindé

Redacción Ecuador
ecuador@elcomercio.com

Las manos de Quinche Zambrano unen con facilidad los pedazos de tríplex. Para armar más láminas y ganar más dinero, inventó un sencillo sistema que le permite pasar el hilo y el pegamento a la vez.

En el tumbado de su taller suspendió un gancho, por allí se desliza el hilo antes de entrar por un orificio a una botella que contiene cemento de contacto.

Una fecha clave
Acción Ecológica apoya la devolución del bosque Pambilar al Estado ecuatoriano.
Estaba previsto que el pasado 4 de marzo, a las 10:00, se realizara la entrega de Pambilar, por parte de Botrosa. No se cumplió.

El hilo sale empapado y Zambrano empieza a coser los pedazos de tríplex hasta formar una lámina de 127 cm de largo por 60 cm de ancho. Los desechos que quedan en la planta de la empresa Botrosa, donde se fabrican 4 000 m³ cada mes de tríplex, son su principal materia prima.

Ella se puso como meta armar 100 planchas diarias, para financiar la educación y la alimentación de sus cuatro hijos, y para equipar su casa con electrodomésticos. Desde hace cinco años se dedica a este trabajo.

Reconoce que fue una oportunidad para iniciar el camino que le sacaría de la pobreza. “Me pagan USD 100 por cada m³, es decir, por cada 269 planchas”.

Ahora tiene una lavadora y la despensa está llena. Antes de que se involucrara en el oficio, hace cinco años, le faltaba comida para sus hijos, porque solo dependían del diario que le pagaban a su esposo en las fincas (USD 2).

El sistema del gancho y la botella facilita la costura de la madera. Así lo asegura Adriana Pinargote. “Antes, primero pasábamos el hilo y después el pegamento. Era doble trabajo y producíamos menos”. Ella recibe un ingreso mensual de USD 300.

Zambrano y Pinargote viven en la comunidad La Sexta, en el cantón Quinindé (Esmeraldas). Allí, las calles tienen un lastre desgastado y las viviendas se muestran viejas. 60 amas de casa del recinto se dedican a armar las láminas. A todas les identifica algo: antes de aprender el oficio eran desempleadas.

Botrosa les regala los desechos y les ayuda con el transporte del material, como parte del proyecto Bosques para Siempre. La empresa es propietaria de 17 000 hectáreas de bosque nativo y de otras 10 000 de bosque plantado.

En la primera extensión están consideradas las 3 123 hectáreas del bosque Pambilar, que luego de un dilatado proceso judicial, el Tribunal Constitucional dispuso que fuera revertido al Estado.

Botrosa compró Pambilar en 1992, luego de que se publicó el Acuerdo Ministerial 202, en el cual se fijan los linderos del Patrimonio Forestal del Estado en Napo y Esmeraldas. El bosque estaba fuera de esos límites y ahora, el argumento para que sea devuelto al Estado es que está dentro.

En un sobrevuelo por la zona realizado por este Diario, se comprobó que el Pambilar aún no ha sido intervenido. Ángel Jácome, coordinador del proyecto Bosque para Siempre, asegura que la explotación de otros bosques cercanos se hace de forma sustentable. En la zona donde se explotaron árboles hace 20 años volvieron a crecer otros y se planea una nueva explotación. “Explotamos y enseguida volvemos a plantar”.

Para Xavier Andrade, ex inspector forestal, esta técnica tiene sus perjuicios. El principal es que no se siembran nuevamente los árboles nativos. Lo que hacen las empresas madereras es introducir especies ajenas.

Rocío Imbaquingo es introvertida, pero finalmente habla: “No quisiera quedarme sin trabajo, acostumbré a mi familia a tener un ingreso fijo”.



10/03/2010 El invierno causa más daños en Esmeraldas

Redacción Esmeraldas

El invierno deja más damnificados y afectaciones en Esmeraldas. Tres viviendas fueron arrasadas, en la madrugada de ayer, por la creciente del río Atacames. También se perdieron cabezas de ganado y cultivos.

Las fuertes lluvias del fin de semana no dejaron dormir a los habitantes de Montalvo, parroquia del cantón Rioverde, el más afectado por el invierno en la provincia. Ahora, el temor por nuevas inundaciones mantiene en alerta a sus habitantes.

En esta parroquia, ubicada en la vía Esmeraldas-Ibarra, el 17 de febrero se desbordó el río Ostiones y arrasó con una vivienda e inundó las calles; 17 casas están en riesgo de caerse.

La creciente también dañó un muro de contención construido por el Cabildo hace cuatro años. La obra costó USD 120 000.

El presidente de la Junta Parroquial, Dennis Saavedra, presenta hoy en la Secretaría de Gestión de Riesgos un proyecto para recuperar las márgenes del río Ostiones y levantar un muro de gaviones.

Ayer, en el cantón Esmeraldas se reportaron 70 casas inundadas por el desbordamiento del Río Teaone, en el sector de Tiwintza. Otros cinco barrios también fueron afectados.

En el cantón fronterizo de San Lorenzo se inundaron las comunidades Chillambí del Agua y Nueva Esperanza. También existen 10 barrios completamente anegados en Quinindé.

En Vainilla, otro pueblo de Rioverde, 60 familias damnificadas por las inundaciones esperan ser reubicadas. Compraron seis hectáreas. Deysi Suárez, presidenta del Comité Promejoras, espera el apoyo del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi).

Según el subsecretario regional del Miduvi, Arturo Pazmiño, los proyectos habitacionales para los damnificados de Esmeraldas están definidos. Él recorrió las zonas afectadas.

Las 120 casas para quienes viven al pie del cerro El Gatazo, en la ciudad Esmeraldas, y la reubicación del balneario Mompiche, en Muisne, son las prioridades. Además, se planifica construir 160 casas en Quinindé y 110 en Anchayacu.



10/03/2010 13 familias manabitas perdieron sus casas en una inundación


Redacción Santo Domingo
ecuador@elcomercio.com

Los habitantes de Flavio Alfaro removieron ayer el lodo y los escombros que dejaron las crecientes de los ríos Pescadillo y Rancho Quemado. La zona urbana del cantón, ubicado en el norte de Manabí, quedó bajo 1 m de agua, luego de las lluvias del fin de semana.

La ayuda en el albergue
En la coordinación del albergue está Nancy Vera, una voluntaria que es profesora. También Maricela Muñoz, funcionaria del Ministerio de Inclusión Social. Ellas se encargaron de repartir colchones, ropa y artículos de limpieza. El Cabildo entrega las raciones alimenticias.
La comerciante Beatriz Rodríguez, quien no tuvo pérdidas en la inundación, denunció que el pésimo sistema de alcantarillados es una de las causas de la tragedia. También se quejó por la falta de agua potable.

El Cuerpo de Bomberos del cantón manabita de Flavio Alfaro limpia el lodo de las calles del centro de la ciudad. Su jefe, Pablo Santana, coordinó las actividades. Solo tienen un vehículo.

El agua ingresó a las viviendas y a los locales comerciales. Uno de los negocios más afectados fue Comercial, de Juan Figueroa.

El agua destruyó 100 colchones ortopédicos, 10 equipos de sonido, cuatro pantallas de plasma y 15 televisores.

Según él, perdió más de USD 15 000. Rodríguez vive desde hace 40 años en Flavio Alfaro. “Nunca vi una creciente semejante. No nos dio tiempo para hacer algo”, dice el comerciante, quien ayer no terminaba de sacar el lodo de su establecimiento. Quería recuperar algunos electrodomésticos.

Decidió vender los colchones dañados a USD 15, 50 y 80, dependiendo del estado. Hasta el sábado los ofertaba a USD 200. No hubo compradores para los electrodomésticos dañados.

Uno de los sectores más afectados es Miraflores. Es un barrio urbano-marginal de Flavio Alfaro. Allí, Fabricio López Zambrano sacaba el lodo. Sus cuatro colchones quedaron estropeados.

En este mismo barrio está la tienda de Antonio Véliz. Él perdió fundas enteras de papel higiénico, jabón, fideos, galletas... Este comerciante calcula que sus pérdidas suman unos USD 800.

César Romero es otro afectado. Junto a él viven dos hijas y dos sobrinas. El lodo que ingresó a su vivienda dañó los enseres y la ropa de su familia. Perdieron prendas de vestir, zapatos, mochilas... No sabe qué hacer, “peor aún cuando ya mismo se inician las clases”.

Su vecina, Narcisa de Jesús Vera, no sale del asombro. “Todo se inundó, no ven cómo estoy enlodadita”, cuenta a sus amigas.

Otro barrio afectado es la ciudadela Grijalba. En una de las veredas de este sitio marginal, se colocaron vetustos sillones húmedos y enlodados, que pertenecen a Marilú Guadam.
La creciente se llevó sus pertenencias y asegura que no le quedó ni la ropa. En esta casa de caña aún hay lodo, troncos y escombros que dejó la creciente del río Rancho Quemado.
Detrás de la vivienda de Guadam hay un criadero de cerdos. El agua se llevó ocho animales recién nacidos. Estas pérdidas se suman a la ropa, colchones y electrodomésticos de su familia.
La inundación en Flavio Alfaro ocasionó que 13 familias de escasos recursos económicos perdieran su casa y sus enseres. Ellos están en un albergue, pero siete familiares regresaron a sus hogares a reconstruir las estructuras de caña guadúa.
Los damnificados están en la Escuela Carlos Romo Dávila, de la ciudadela Maratana. En una de las aulas permanece Cielo Cusme, una persona de la Tercera Edad, que no sabe leer ni escribir. “En la madrugada del domingo mi hijo me anunció que el río venía bravo y me levanté. No alcanzamos a sacar las cosas”.
En la misma aula está la madre de familia Seferina Cagua. Dice que la creciente de los ríos y la tempestad se llevó casi todo. “Solo sacamos el cilindro de gas , el resto fue arrasado por el agua”.



10/03/2010 Más pedidos de tratamientos para proteger al cabello de la ceniza


Redacción Sierra Centro
ambato@elcomercio.com

Apenas ingresan a la estética, muestran a los peluqueros el cuero cabelludo cubierto de ceniza, y el cabello maltratado y sin brillo. Rocío Dávalos cuenta que desde hace tres semanas, su melena negra está reseca. “La ceniza se impregna y es difícil sacarla. No me puedo peinar. De ley tengo que usar gorra”.

El sábado fue a la estética Pily s, ubicada en el centro de Riobamba. En esta ciudad, la ceniza cae a diario, desde el mes pasado. El Comité de Operaciones de Emergencia de Chimborazo afirma que es una de las poblaciones más afectadas por la reactivación del volcán Tungurahua.

El último reporte del Instituto Geofísico señala que pese a que las vibraciones disminuyeron el fin de semana, el volcán sigue emitiendo ceniza.

La dueña del local, Pilar Riofrío, usa crema de sábila para humectar el cabello de sus clientes. “Esto pasa por no usar gorra ni sombrero. Tienen que protegerse. La ceniza daña el cabello”. En Pily s, un promedio de 30 personas solicita cada semana un tratamiento.

El estudiante universitario Alejandro Loja se queja de que el polvo del Tungurahua está acumulado en los techos y en las calles. Cuando hay viento es difícil caminar. “La ceniza entra a los ojos, a la nariz y si no estás con gorra es terrible. El cabello queda opaco”.

El joven fue el fin de semana a la estética Nueva Imagen. La peluquera Magdalena Condo le aconsejó que utilizara un pañuelo para cubrir su cabeza. “La ceniza está afectando mucho a la gente. Todos mis clientes solicitan que les aplique humectantes”.

En Vilmi s, Joselyn y Glamour, otras estéticas de Riobamba, se atiende desde el mes pasado entre 20 y 30 personas, a la semana, que tienen problemas con su cabello por la ceniza.

Jorge Bustillos, técnico del Instituto Geofísico, detalla que la ceniza contiene óxidos de silicio, potasio, calcio, fósforo, magnesio, cromo, vanadio y otros componentes que afectan el aparato respiratorio, piel y al cuero cabelludo.

Un último estudio de la Corporación Municipal para el Mejoramiento del Aire (Corpaire), que monitorea desde el año pasado la calidad del aire en Riobamba, indica que la reactivación del volcán ocasionó que en la capital de Chimborazo exista más polvo.

Según la Norma Ecuatoriana de Calidad de Aire, el límite tolerable de polvo es de 1 microgramo por centímetro cuadrado. Pero en Riobamba, esta cifra es de 3 microgramos.

Para Mercedes Calderón, técnica de la Dirección de Salud de Chimborazo, es importante el uso de gafas, mascarilla y gorra. “La ceniza es un material dañino para la salud. Se realizan campañas para que se acaten estas disposiciones”.

En estos días se emitirá un informe de cuántas personas se atiende en los centros por enfermedades respiratorias.



10/03/2010 120 fallas están activas en el Ecuador

Redacción Ecuador
ecuador@elcomercio.com

El 5 de agosto de 1949, un sismo de 6,6 grados en la escala de Richter asoló la ciudad de Ambato. El 31 de enero de 1906, un terremoto de 8,8 grados se registró en la zona
costera de Esmeraldas.

Este último es considerado como uno de los más grandes registrados en la historia sísmica del mundo. Por eso, está dentro de la categoría de los megasismos, que es como se define a los que superan los 8 grados.

Estos dos movimientos acabaron con las zonas habitables. Sin embargo, no son los únicos temblores de gran magnitud y terremotos que han afectado al país.

La lista de los grandes movimientos alcanza el medio centenar, según los registros. Según el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional, los sismos y terremotos en la historia del país han dejado 80 000 víctimas.

Según Hugo Yepes, director del Instituto, en el país confluyen tres condiciones: peligro, vulnerabilidad y exposición al riesgo.

“El Ecuador se halla asentado en donde hay fallas muy activas y peligrosas, pero la amenaza real está en el tipo de construcción que tenemos a escala nacional”. Para Miguel Orellana, voluntario del Cuerpo de Bomberos, el problema se agrava porque la población no está preparada para afrontar un fenómeno natural.

“Por más de una vez se ha dicho que Ecuador es un país muy expuesto a las catástrofes naturales, y no se prepara a la población”.
Placas poco profundas

En el Ecuador, según datos del Geofísico, existen unas 120 fallas que están activas. Unas muy peligrosas, como la de Pisayambo que fue la que causó los dos terremotos de Ambato (1949 y 1698).

El sismo de 1949 dejó cincuenta poblaciones arrasadas, 6 000 muertos y millones en pérdidas. Las provincias de Cotopaxi, Tungurahua y Chimborazo resultaron afectadas. La ciudad de Ambato quedó devastada.

Eso se debe, según Yepes, a que las placas que están en el país no son muy profundas, máximo se hallan a 10 kilómetros, y por eso cuando liberan energía los daños son mayores.

Jorge Erazo tiene 63 años y supo del drama por las narraciones de su abuelo. Recuerda que les contaba que la gente corría sin saber adónde ir. “Había madres que llevaban a sus hijos en brazos y chocaban con otras personas”.

Él no ha recibido una capacitación sobre cómo actuar en caso de que haya un sismo.

Testimonios

Luis Rodríguez / Ambato

Me quedé atrapado en la sala de mi casa

El martes 2 de marzo, antes de dormir, miré en la Internet los videos del terremoto en Chile. La gente estaba aterrorizada, tratando de salir de los edificios. Apagué mi computadora portátil. Me quedé preocupado pensando en que Ecuador es un país muy vulnerable. Al siguiente día, a las 06:12, sentí que mi cama se movía. ¡Qué susto! No pude abrir la puerta de la sala. Estaba nervioso. Recé para que no fuera un terremoto. Me dí cuenta que en mi familia no estamos preparados para afrontar una tragedia.

Rosita Álvarez/ Ambato

No supe qué hacer en el momento del temblor

Mis abuelitos contaban que el terremoto de Ambato fue horrible. Que la tierra se partió y que muchos niños que hacían la Primera Comunión en la Catedral fallecieron aplastados por los escombros. Vivo en el cuarto piso y el pasado miércoles empecé a gritar cuando sentí el temblor. Eran las 06:12 y en la radio anunciaron que había un temblor. Fueron segundos de un silencio horrible. Conozco que tengo que ubicarme en un sitio seguro, pero en ese momento me quedé aterrorizada. No sabía qué hacer.

Carmen Sisa / Mera

No pude sacar a mis hijas de su cuarto

El temblor fue en la madrugada del viernes, a la 01:00. Me levanté a tomar agua, cuando de pronto sentí que los vidrios vibraban y los adornos de la casa empezaron a moverse.
Recuerdo que le pedí a mi esposo que despertara a los guaguas, para salir de la casa. Cuando el temblor pasó seguíamos dentro de la vivienda. En ese momento, pensé en la destrucción de las casas de Chile, de los padres desesperados buscando a sus chiquitos... Me puse a llorar, porque entendí que si hay un terremoto, podemos morir.